Vuelven y de que manera. Damas y Caballeros: con Vds. Los Hacienda Brothers.
Después de su magistral disco de debut, Dave Gonzalez y Chris Gaffney han regresado a Arizona, para seguir preparando la poción mágica: la del Tucson Sound. De nuevo han vuelto a confiar en los servicios del legendario Dan Penn facturando un álbum que nos quita otra vez el hipo.
La novedad es que los músicos que les acompañan (Hank Maninger al bajo, David Berzansky a la steel y Dale Daniel a la batería) han participado en todos los cortes del álbum, logrando así un sonido más compacto, más fiel al de sus presentaciones en directo. La colaboraciones esta vez son anecdóticas: Joe Terry (miembro de la banda de Dave Alvin) al piano, el propio Dan Penn o Bill Cashman.
Comienza el disco con una sabrosa pieza de soul de autoría propia titulada Midnight Dream, que es ideal para bailar con vuestra pareja sensualmente a medianoche. Sigue las mismas coordenadas Keep It Together.
En cambio, el tema que da título al álbum es un baladón vaquero cósmico en el que se luce especialmente David Berzansky haciendo llorar su Steel.
Otra pieza para salir a la pista de baile es Cry Like a Baby, composición de Dan Penn junto a Spooner Oldham y que llevaron al éxito los Box Tops. También recuperan otro tema firmado por el mismo tándem: It Tears Me Up, escalofriante balada que entre otros registró Percy Sledge.
No podía faltar algún tema de corte honky Tonk como The Last Time o algún retal de sonido Bakersfield como Different Today.
Muestran su lado más fronterizo en If Daddy Don´t Sing Danny Boy. El acordeón de Gaffney también suena de maravilla en su lectura de Rebound de Charlie Rich (de su etapa en la Sun Records) Vuelven a homenajear a Rich en Life´s Little Ups And Downs.
Por suerte han escuchado nuestras súplicas y han grabado su versión de Cowboys to Girls de los Intruders, con el que dejaron a más de uno con la boca abierta en su directo de Madrid (señalar que dicho tema apareció en Loser´s Paradise de Gaffney interpretado a dúo con Lucinda Williams)
Influencias del country más forajido en The Warning. Probablemente Waylon Jennings hubiese dado su visto bueno.
Cierra en álbum otro instrumental deudor de Ennio Morricone y continuación de Saguaro (Son Of Saguaro)
Resulta increible como Gonzalez y Gaffney están sacando brillo a estos géneros añejos y facturando unos álbumes grandiosos, de gran frescura. Deseamos fervientemente que pronto vuelvan a nuestros escenarios.